Ganadería regenerativa, recuperando biodiversidad

En la Revista del Campo web, escribimos acerca del poder del Manejo Holísitico.

A continuación les contamos en resumen:

«En el Manejo Holístico el ganado pastorea como lo haría naturalmente, en manadas compactas y en ciclos de tiempo controlados, evitando el sobrepastoreo y la erosión de una zona». 

¿Cómo llevarlo a cabo? Planificando el pastoreo holístico
El primer paso implica dividir el campo en cuarteles de pastoreo (una alternativa es utilizar cercos eléctricos). Con el fin de impedir que los animales sobrepastoreen el terreno. Lo más relevante es que los animales deben pastar de forma conjunta, formando un solo bloque, como lo harían naturalmente, ya que es así como solían protegerse antiguamente de los depredadores.
Cuando pastan juntos, en alta densidad y en cortos períodos, se producen una serie de beneficios en el terreno. Las pisadas suelen romper la costra superficial que hay en los suelos compactados, el consumo es más homogéneo y las heces quedan repartidas de manera más uniforme sobre el terreno. Además, las plantas no consumidas pueden ser pisoteadas, haciendo más efectiva la incorporación de materia orgánica.
Existen diferentes formas de estimar o calcular la carga animal, debido a la disponibilidad de forraje que se puede usar, para ello es necesario ir observando cómo se va comportando cada potrero y el campo completo a medida que los animales van avanzando.
La carga animal es una de las decisiones que se va tomando antes de cada planificación de pastoreo para asegurar disponibilidad, rentabilidad y para dejar una cobertura o mantillo disponible para que el suelo pueda recuperarse.

Algunos de los Beneficios del Manejo Holísitico:

La pradera sana crea la unión de minerales y organismos biológicos
Una pradera sana requiere que el suelo contenga los minerales y microorganismos adecuados para su desarrollo.
Para esto es esencial la materia orgánica, que por lo demás, es la principal responsable de la retención de agua en el suelo y proviene de la descomposición de los residuos de plantas, animales y microorganismos del subsuelo y micorriza (ambiente que rodea a las raíces).
El flujo de energía solar o fotosíntesis, se hace más eficiente con una mayor cantidad de hojas verdes, ya que las hojas actuarán como verdaderos paneles solares y captadores de carbono. A menor cantidad de hojas, menor será la captación de energía y de CO2. Este proceso se ve favorecido por ciclos eficientes tanto del agua como de los minerales.

Recuperación de la biodiversidad y secuestro de Carbono, la clave es un suelo vivo
El suelo, producto de la mayor retención hídrica, materia orgánica y CO2 capturado, comenzará a recuperar la biodioversidad, con ello reaparecerán nemátodos, bacterias beneficiosas para la rizósfera. Luego, producto de un ecosistema mas complejo podremos ver animales acercarse al terreno sobre el que se trabajó.
Producto de la interacción del ganado con el suelo, ahora un organismo vivo, es capaz de descomponer las bostas e incorporarlas, debido a que está  biológicamente activo. Además, luego de algunos meses, la retención hidirca permite el desarrollo de nuevas especies en el campo. En el mismos sentido,  plantas en mejores condiciones son capaces de secuestrar más carbono, compensando las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que genera la actividad ganadera.

Columna de Carlos Díaz, asesor ganadero independiente, Luis Horacio Luisoni, investigador del INTA Argentina, e Isidora Molina, veterinaria y Educadora en Manejo Holístico de Efecto Manada – La Tonada.

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